Jimena Zavala

Querida Regina:

Cuando tenía 10 años mis papás me dieron la mejor noticia que me pudieron haber dado: “vas a tener una hermanita”. Al verte recién nacida, en mis brazos, mi corazón se hizo enorme y descubrí un nuevo tipo de amor, uno tan puro, tan genuino, tan inquebrantable. Durante los siguientes años, conforme íbamos creciendo, constantemente pensaba en que tenía una ventaja de 10 años para hacer algo para que de algún modo, el mundo en el que tú crecieras fuera mejor que el mundo en el que yo lo hice.

Y esa ha sido -y sigue siendo- mi motivación para no rendirme aún cuando las cosas se ponen difíciles. Es esa la misma razón por la que, hace ya 4 años, decidí venirme a la Ciudad de México a estudiar, sabiendo que en casa las dejaba a mamá y a ti.

En el primer año de la universidad sabía que estaba aprendiendo mucho y que algún día podría aplicar todo ese conocimiento a alguna mejora para el mundo pero aún no lo veía claro. Entonces una gran persona me invitó a ser parte de un grupo de jóvenes que estaban transformando la forma de hacer política. Aunque no entendí bien a qué se refería acepté ir y ahí fue cuando todo cambió.

Wikipolítica, durante los últimos más de 3 años, ha sido para mi lo que llena mi corazón, el proyecto que se ha convertido en mi brújula de vida. No solo por cómo hacemos lo que hacemos y la manera en que ha re-construido mi forma de ver el mundo, sino por las personas que han llegado a mi vida gracias a la Wiki.

Fue ahí donde conocí a Roberto, su cara suele proyectar niñez pero al escucharlo hablar se refleja la inteligencia y la lucha que lo caracterizan. Pero también me encontré con doctoras que sueñan con sistemas de salud pública eficientes, genios que con los datos transforman la realidad, abogados idealistas con barba que no usan traje, grandes personas que con sus palabras te mueven y te convencen, mujeres valientes que enmedio de la urgencia no tienen miedo a alzar la voz, tapatías que llevan el concepto wiki a sus empresas privadas, exfutbolistas cuya mayor pasión es estar horas bajo el sol escuchando a la gente, politólogas decididas y fuertes que anhelan un país transparente y sin corrupción, cinematógrafos y comunicólogos que comparten su talento, investigadores que regalan su inteligencia, un financiero buenaondita con un corazón gigante -que también se robó el mío-, y miles de personas genuinas y talentosas que juntas han aprendido a soñar en colectivo y que, al estar convencidas de que otro mundo es posible, están dispuestas a sacrificar todo por hacerlo posible.

Ahora me doy cuenta que he encontrado lo que tanto buscaba: una esperanza, una ilusión de que todo puede cambiar y que está cambiando. Cuando tú tengas mi edad sé que las cosas serán distintas, probablemente no porque todos los problemas se hayan solucionado, para eso seguiremos luchando, sino porque sabrás que sí es posible.

En este momento soy parte, junto con miles de personas, de la campaña independiente encabezada por Roberto Castillo porque #VamosAReemplazarles. Me encantaría que pudieras estar aquí brigadeando con nosotras puerta por puerta con esa alegría que siempre te ha caracterizado, pero sé que lo que te toca ahora es estudiar para que algún día tú puedas, si quieres, transformar tu realidad y soñar en colectivo. Pero quiero que siempre tengas en mente que así como Roberto no va solo, tú tampoco. Somos muchísimas las personas que aún soñamos, creemos y hacemos posible otro mundo y lo más bonito es que ya nos estamos encontrando.

Te amo, Regina.

Siempre juntas,
Jimena

 

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