Fher Val

Mamá:

En mi vida todo va bien, tengo un trabajo que amo, tengo nuevos amigos, salud, pero me falta algo.

Poco a poco he empezado a darme cuenta del entorno en el que vivo; veo injusticias, apatía, malos tratos, contaminación, corrupción, hipocresía, veo todas esas cosas, que definitivamente no me enseñaste a ser.
Empecé a preocuparme por mi futuro, pero sobre todo, por el de las personas que vienen detrás de mí.

Antes de que un camión me arrebatara a mi mejor amigo, Gerardo y yo compartíamos muchos sueños e ilusiones. Hablábamos de cambios y de cosas que debíamos hacer para que sus tres hijas, mis hermosas sobrinas adoptivas, tuvieran mejores oportunidades y vivieran en un mundo mejor.

Me hizo prometerle que iba a tener los pies bien puestos sobre la tierra y nunca iba a ser una de esas “artistas que se olvidan de dónde vienen” y de donde vengo yo, es de un hermoso hogar donde me enseñaron a respetar, a ser justa y congruente, a ayudar. Tú más que nadie me has enseñado a estar siempre dispuesta.

“Sé el cambió que quieres ver en el mundo” ¿Recuerdas la primera vez que pinte la pared de mi cuarto con esa frase?

Lo primero que se me viene a la cabeza cuando pienso en futuro, son mis sobrinas, yo quiero hacer un cambio para que ellas, tengan un mejor mundo, ese que su papá y yo imaginamos alguna vez.

Antes del accidente, Gerardo se tomó una última foto abajo de un letrero que decía “Amor es la respuesta” y encontré, por fin, a un grupo de personas que quieren ser el cambio guiados por el amor, la sed de justicia, de hacer las cosas de una nueva manera, de representar y salvar a una ciudad, mi ciudad. Esa que te vio crecer libre y segura por sus calles, la que me vio crecer a mí, la que verá a crecer a Lua, Mila y Kali.

Quiero poner mi granito de arena para poder tener la ciudad que nos merecemos. Quiero sentir que honro la memoria de mi mejor amigo cuidando a sus hijas, haciendo algo por su futuro. Sé que si él estuviera aquí, estaría orgulloso.

Mamá, quiero hablarte de un grupo de personas que hemos puesto tiempo, esfuerzo y dedicación, porque queremos reemplazar a aquellos que no sirven para servir. Estoy firmemente convencida de que ésta es la forma correcta de recuperar lo que hemos dejado lastimar tanto. No me voy a quedar con los brazos cruzados. Poco a poco iremos teniendo personas al frente que sí nos representen y Roberto va conmigo para poder hacer esto posible.

Es tiempo Mamá, ahora es cuando, vamos a reemplazarles.

Fher.

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