Enrique Ruiz

Re-construir

El 19 de septiembre volvió a cambiar México. Todos los jóvenes a quiénes nos llamaban indeferentes, inconformes, flojos, sin una experiencia previa más que la sangre que corre por nuestras venas de aquellos que ya lo habían vivido, nuestros padres, gestionamos el tráfico, coordinamos víveres, levantamos escombros, hacíamos autosardina para ir a otro estado a ayudar. Para mí, esa semana, ha sido la más importante en mi vida. El ímpetu por ayudar a mi querida ciudad, a mi amado país era más fuerte que el hambre, la lluvia, el sueño y cuando levantaban el puño para confirmar que había alguien con vida toda la fuerza que nunca habías tenido, hacía que pasaras más rápido las cubetas, fueras más ágil y tu esperanza fuera la luz que iluminaba el atardecer. Ese día, confirmé lo que desde niño soñaba: quiero cambiar al mundo.

Hace un par de años conocí a Kumamoto y el movimiento de Wikipolítica y por desidia y procastinación no participé activamente en él. Cuando vi que había un candidato independiente para la CDMX, no dudé en inscribirme como voluntario. Sin duda, coincido en prácticamente todo lo que propone Roberto, es la oportunidad de recuperar la política, dejar de quejarnos y hacer algo por esta, nuestra querida ciudad. Me siento orgulloso de ser parte de este momento.

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