Alan Jiménez

Mis porqués

A mis seres queridos,

 

Sé que muchas veces me han preguntado las razones por las cuales me emociona tanto participar en este proyecto, tan alejado de casa y de ustedes, y es por eso que decidí escribir esta carta, porque quiero compartirles lo que me motiva a estar hoy aquí.

Durante toda mi vida he sido muy afortunado de poder estar acompañado de personas con un sinfín de aptitudes, valores y capacidades que me han forjado y han labrado la persona que soy el día de hoy. Que me han enseñado a apreciar la vida desde distintas perspectivas, que me han demostrado con su ejemplo que el deseo y la perseverancia son los factores más importantes para cumplir cualquier meta, que me han ofrecido siempre su tiempo y su apoyo sin importar la circunstancia y que al día de hoy siguen a caminando a mi lado, sin soltarse, sin soltarme. Es por estas personas por las que estoy aquí, intentando recuperar los espacios y el futuro que nos pertenece.

Ejemplo de estas personas a quienes admiro, está mi mamá, una mujer valiente que ha trabajado toda su vida sin descansar, para poder asegurarse que nunca me haga falta nada y quien me ha enseñado que el verdadero amor es desinteresado e infinito. O mi papá, quien es un ejemplo fehaciente de que la constancia y el orden son factores fundamentales en la búsqueda de cualquier objetivo y quien me ha enseñado a levantarme y a no rendirme, sin importar la adversidad de la situación. A ellos todo mi amor y mi agradecimiento total.

También están mis amigas y amigos, personas con las que comparto risas y llantos, alegrías y tristezas, ideales, aspiraciones, deseos y anhelos. Son quienes me acompañan en todo momento y en quienes encuentro un lugar para soñar, un lugar para imaginar e idealizar que un mejor futuro es posible. Un lugar donde se fermentan las ideas y se detiene el tiempo.

Por todos ustedes estoy aquí. Porque a pesar de que no estoy ahí en este momento, a su lado, como me gustaría, siempre me reconforto en sus notas de voz y sus cálidos mensajes de ánimo que me hacen sentir un poco más cerca de ustedes.

Pero también estoy aquí porque me corroe el hecho de pensar que algún día, a mis padres, les será difícil tener una vida de retiro digna, pese a lo mucho que han trabajado durante toda su vida. Porque me indigna pensar que Miri o Pau, mis mejores amigas, o cualquier otra mujer, puedan ser víctimas de acoso o  de hostigamiento a causa del machismo imperante en nuestra sociedad, o de discriminación laboral pese a tener el mismo nivel educativo que un hombre. Porque me rehuso a pensar que Jorge, o Juanfe, o Miguel, o cualquier estudiante, pueda ser desaparecido a manos del crimen organizado o del propio Estado, como los 3 en Jalisco, o los 43 en Ayotzinapa, -a quienes seguimos buscando- o los cientos de estudiantes que aparecen a diario en alguna fosa, en algún lugar del país. A quienes la suerte simplemente no les fue suficiente y que hoy, su vida se resume a una cifra más, a un número más, a un caso de impunidad más. Porque estoy convencido de que María, Armando, Tona, Luis, Tere, Roberto, Regina, Amin, Sofi, Raúl, Mariel, Merc, Ana, Amin, por decir sólo algunas de las personas que hemos trabajado en este proyecto, que hemos recorrido las calles y que nos hemos convertido en una gran familia, merecemos un gobierno que nos represente. Un gobierno que se preocupe por las necesidades de la población y no por los intereses de unos cuantos. Porque estamos demostrando que una política honesta y austera, es posible. Porque mientras los demás venden una marca, nosotros ofrecemos un futuro. Porque ya llegamos y vamos a reemplazarles.

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